Síndrome de Estocolmo en Galicia
Galicia sufre el síndrome de Estocolmo, como colonia ocupada. Las hordas castellanas (españolas) desde las postrimerías del siglo XV ha desembarcado con sus látigos invasores, con su idioma rancio de la meseta, de pastores, con su administración extranjera, bendecida por la Iglesia para mejor honra de los mal llamados Católicos Reyes.
Galicia sufre el síndrome de la maltratada, nación que fue y que no ha dejado de ser, pero que muchos de sus hijos han llegado a despreciar su cultura, su lengua, su derecho a ser nación y pueblo, estado y futuro. Han sido doblegados por el látigo del invasor.
Pero ha llegado la hora del renacimiento, del orgullo gallego, de levantar nuestra voz y nuestro derecho en contra del impostor que gobierna Galicia como afrancesado en su gobierno que han convertido en antigallego, que han hechho español (afrancesado).
Galicia ha despertado. Los afrancesados y renegados de nuestro pueblo no son más que parias, caballos de Troya que tienden a desaparecer.
El pueblo gallego por fin ha tomado conciencia, ha dejado de resignarse y tiene la Longa Noite de Pedra como pasado que nunca volverá a tener.
Galicia ceive.
